¿Qué es el interés compuesto y cómo funciona? (con ejemplos)
El interés compuesto es el mecanismo por el que tu dinero genera intereses y, a su vez, esos intereses generan nuevos intereses. Es la diferencia entre ganar siempre sobre lo mismo (interés simple) y ganar sobre una base que crece cada año.
Interés simple vs. interés compuesto
Imagina que inviertes 10.000 € al 7% anual:
- Interés simple: ganas 700 € cada año, siempre sobre los 10.000 € iniciales.
- Interés compuesto: el primer año ganas 700 €, pero el segundo ganas el 7% de 10.700 € (749 €); el tercero, sobre 11.449 €… y así sucesivamente.
Con el tiempo esa diferencia se convierte en un abismo. A 30 años, el interés simple daría 21.000 € de intereses; el compuesto, más de 66.000 €.
La fórmula del interés compuesto
VF = C × (1 + i)n
Donde VF es el valor final, C el capital inicial, i el tipo de interés por período y n el número de períodos. Si además haces aportaciones periódicas, se suma el término de una renta financiera. Nuestra calculadora hace ese cálculo por ti, mes a mes.
Por qué el tiempo es tu mejor aliado
El interés compuesto es exponencial: los últimos años aportan mucho más que los primeros. Por eso empezar pronto —aunque sea con poco— suele batir a empezar tarde con mucho.
La regla del 72
Divide 72 entre tu rentabilidad anual y obtendrás los años que tarda tu dinero en duplicarse. Al 7%, se duplica cada ≈10,3 años; al 10%, cada ≈7,2 años.
Pruébalo tú mismo: usa la calculadora de interés compuesto para simular tu caso con tus propias cifras, ver los gráficos y descubrir tu punto de equilibrio.
En resumen
- El interés compuesto hace que ganes intereses sobre tus intereses.
- Su efecto crece de forma exponencial con el tiempo.
- Empezar pronto y ser constante importa más que el importe inicial.